Gonzalo Toca

Soy periodista. Sí, de los vocacionales. Sí de los que han trabajado en muchas cosas –y se enorgullecen de ello– para seguir siendo periodista. Y sí, de los que esperan dejar este mundo sin haber dejado de sentirse periodista un solo día. Mi última aventura duró cinco años en el diario Expansión. Fue divertido pero quería divertirme más. Y aquí estoy.

Un día descubrí por pura casualidad el periodismo narrativo, que consiste en contar una historia verdadera con las armas de la literatura, de la ficción. Comprendí rápidamente que iba a dedicarme a eso mismo en mi próxima reencarnación profesional, probé con una colección de reportajes que publiqué en forma de ‘ebook’ para Jot Down y me dieron tanta libertad de estilo y temas y me lo pasé tan bien que decidí dejar mi contrato indefinido para hacerme colaborador. En Expansión me había dedicado a llevar la Web y las redes sociales durante el fin de semana y a crear y coordinar una pequeña sección de negocios internacionales llamada Negocios en Asia .

No me equivoqué al lanzarme a la aventura.

Desde que me hice freelance en 2015, he ganado uno de los dos grandes premios nacionales de prensa económica (Citi), he sido finalista en los dos (Citi y Accenture) y estoy teniendo la suerte de escribir en muchos medios distintos (puedes consultar la lista volviendo a la página principal) y de ofrecerles siempre sólo lo que mejor sé hacer: buscar ángulos diferentes a los habituales y contar historias que seduzcan y sorprendan a sus lectores.

Esta nueva etapa me ha abierto, a mí que era un periodista económico y de relaciones internacionales tradicional, la gran oportunidad de entrevistar a grandes personalidades de la cultura y la comunicación tan distintas y (muchas veces opuestas) como Gilles Lipovetsky, la escritora Marta Sanz, el periodista Federico Jiménez Losantos o la gran editora Silvia Querini.

De todos modos, sigo siendo fiel (la mayoría del tiempo) a mis orígenes y las áreas que más trato –con las armas del periodismo narrativo y con las del análisis puro y duro– son las relaciones internacionales, la economía y los negocios.

Ahí es donde tengo no sólo experiencia profesional, sino también formación académica especializada: la asociación de directivos chinos China Club Spain me otorgó en 2013 el Premio al Mejor Periodista de Negocios del Año, fui número uno con una media de 9,4 sobre diez en el Master en Asuntos Internacionales de Icade en colaboración con Georgetown y fui número tres de mi promoción en el Master de Periodismo de El Mundo. También he realizado un cursos de finanzas en el Centro de Estudios Financieros y un postgrado de experto en economía e instituciones chinas por la Universidad de Alcalá de Henares.

He trabajado y publicado en inglés en medios pequeños y experimentales como Iberosphere y consolidados como The South China Morning Post. Mi nivel de inglés es muy alto (mi puntuación en el TOEFL alcanzó los 250 puntos sobre 300) y no pasan quince días sin que lo hable para entrevistar a algún analista extranjero.

Mi especialización y experiencia me han llevado a hacer trabajos para consultoras de comunicación, think tanks y centros universitarios. Entre estos últimos destaca, por ejemplo, el Centro de Economía Política y Regulación de la Universidad San Pablo CEU.

La mejor forma de saber cómo trabajo es que veas lo que hago: aquí puedes acceder a mis análisis y reportajes.